Antes del audífono, la evaluación
Todo empieza con una audiometría. El audiograma muestra qué frecuencias te cuesta oír y cuánto, y con eso se decide si un audífono te va a ayudar, qué potencia necesita y si conviene usar uno o dos. Comprar un audífono sin esa evaluación es como comprar anteojos sin medirse la vista.
Tipos de audífonos
- Con auricular en el canal (RIC): el cuerpo va detrás de la oreja y un cable fino lleva el sonido al conducto. Son discretos, cómodos y sirven para la mayoría de las pérdidas de leves a severas. Ejemplos: Mojo mRIC R D, Effect Fusion y Effect Fusion 2.
- Retroauriculares (BTE): todo el aparato va detrás de la oreja y el sonido llega al oído por un tubo. Dan más potencia y son fáciles de manipular, por eso son una buena opción para pérdidas severas o para quienes tienen poca destreza en las manos. Ejemplos: Mojo BTE 13 D y Mojo BTE 312.
- Intraauriculares: van dentro del oído en lugar de detrás, y los más pequeños quedan casi ocultos en el conducto. Suelen recomendarse para pérdidas leves a moderadas y piden algo de destreza para ponerlos y quitarlos. Ejemplos: Mojo XP y Mojo CIC-M.
Hay modelos recargables, que se cargan de noche en su estuche como un celular, y modelos de pila, que no dependen de un cargador. Según el modelo, también pueden recibir llamadas, música o el sonido de la televisión desde el celular, y ajustarse desde una aplicación.
Cómo es la adaptación
- Elección: con tu audiograma, tu rutina y tu presupuesto escogemos juntos el modelo.
- Programación: el audífono se ajusta en la computadora a tu pérdida auditiva, frecuencia por frecuencia.
- Prueba y ajustes: lo usás en tu casa, en el trabajo y en la calle, y en las citas de control afinamos lo que haga falta: las voces, el ruido de fondo o cómo suena tu propia voz.
- Seguimiento: controles periódicos para limpiarlo, revisarlo y reprogramarlo si tu audición cambia.
Qué esperar las primeras semanas
Al principio vas a oír sonidos que tenías olvidados: el refrigerador, los pasos, el roce de la ropa. Tu propia voz puede sonarte distinta. Es normal: el cerebro necesita tiempo para acostumbrarse otra vez. Lo que más ayuda es usarlos todos los días, varias horas, empezando por ambientes tranquilos. Algunas personas se adaptan en pocos días y otras necesitan varias semanas; en ese tiempo hacemos los ajustes necesarios.
Un audífono no devuelve una audición perfecta, pero sí mejora mucho la comprensión del habla y ayuda a volver a participar en las conversaciones.
Cuidado de tus audífonos en el clima de San Carlos
La humedad y el sudor son los principales enemigos de un audífono, y en la zona norte abundan. Para que te duren más:
- Guardalos cada noche en su estuche; si son de pila, dejá la tapa de la batería abierta. Un deshumidificador ayuda mucho.
- Limpialos a diario con un paño seco y cambiá el filtro de cerumen cuando se tape.
- Quitátelos para bañarte, nadar o usar secador, laca o repelente.
- Traelos a revisión y limpieza en tus citas de control.
También hay accesorios que facilitan el día a día: el TV PLAY envía el sonido de la televisión directo a tus audífonos, el RC-DEX es un control remoto de llavero y los dispositivos CROS ayudan a quienes escuchan por un solo oído. Si tenés receta de la Caja, mirá cómo es el trámite de prótesis auditivas CCSS.